Esta ocurre cuando hay una separación de posición normal de la retina debido a un desgarro, presentándose en personas mayores de 40 años, personas con miopía extrema, con historial familiar de la patología o desprendimiento anterior en el otro ojo, pacientes con cirugía de cataratas y que tengan afectaciones  severas en la visión,  además quienes hayan tenido un trauma ocular. 

Los síntomas de esta patología son el aumento de puntos, machas o destellos de luz en los ojos, así como la sensación de tener una cortina en el campo visual.

Al ser considerada como una emergencia médica es necesario acudir al oftalmólogo en caso de presentar estos síntomas, ya que si se trata a tiempo puede evitar la pérdida total de la visión.

Su tratamiento es por medio de la fotocoagulación o cirugía láser para fijar la retina al tejido subyacente. Después de una cirugía exitosa de desprendimiento de la retina, la visión puede tomar muchos meses para mejorar.

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